domingo, 10 de noviembre de 2013

Guitarra


Una guitarra al sol de media tarde. Gracias a quien corresponda por este sol de media tarde y por esa guitarra, antígua cítara de Apolo, -gratuito regalo inesperado-, y gracias por la melodía que unas manos sabias arrancan a las cuerdas de esa guitarra que llora y gime y canta sus letanías en el parque a mi lado, rasgando el silencio de la hora de la siesta que sólo rompe el vuelo de gaviotas y palomas como si fuera un suave velo de seda.

¡Música, maestro! ¡Que suene la música viva de una guitarra española que lleva el arte en las venas y el eco de una lejana e íntima Andalucía en su corazón!




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