jueves, 21 de noviembre de 2013

Cuatro cosas



Il gran rifiuto. Sí al no. Todos sabemos que, en algún momento de nuestras vidas, debemos expresar nuestro rechazo frente al sistema que nos gobierna y que pretende absorbernos de una manera totalitaria, sin dejar ningún resquicio a nuestra frágil libertad. Se trata de un rechazo absoluto, categórico, sin condiciones ni discusión. Este rechazo debe hacerse a plena luz del día, públicamente. Es un grito silencioso, pero rotundo. Es una voz individual de renuncia en la que nos reconocemos todos enseguida. No nos reconocemos en la complacencia afirmativa, aunque a menudo finjamos lo contrario; donde nos reconocemos unos a otros como hermanos carnales, solidariamente, como dicen ahora las oenegés, y, caritativamente, como decían antes los cristianos, es en el rechazo irreductible, inquebrantable. 

Best seller: Los más vendidos son los que más se venden. Yo no quiero venderme. Y si tuviera que prostituirme, ya que no soy un espíritu puro, me gustaría ser poco comercial, poco vendido, venderme poco, ser un Worst seller.

"Ahora es mi mejor momento".  Esta frase, pronunciada por alguien de la farándula del mundo del espectáculo, cuyo nombre propio no viene a cuento ni al caso,  sacada de contexto y sin tener en cuenta quién la pronuncia, debería ser la máxima que rigiera nuestras vidas: debemos tratar siempre de que ahora sea nuestro mejor momento, de forma que podamos decir siempre “estoy en mi mejor momento”. No hay que decirlo sólo cuando somos jóvenes, guapos y quizá un poco necios, como suele ser normal, porque gozamos de la plenitud de nuestro apogeo físico y de la flor de la mocedad y lo mejor de la vida, sino porque éste y no otro momento pasado o futuro es el único que hay y que debería importarnos: ahora mismo, hic et nunc, aquí y ahora, ahora o nunca, ahora, que es la hora de nuestra muerte de verdad, la que nos da la vida. Amén.

Huelga salvaje.- Amenazaron a los controladores aéreos con penas de prisión si no iban a trabajar. Hagamos unos cuantos trabajadores, muchos, igual que ellos: no vayamos a trabajar mañana. A ver qué pasa. ¿No se supone que trabajar en España era libre? ¿No se supone que vivíamos en un país libre y democrático?¿No se supone que si no trabajas te despiden y ya está? Pues que nos enchironen a todos los que no vayamos a trabajar, porque podría darse el caso de que no hubiera cárceles para meternos a todos. No pueden encarcelarnos porque ya vivimos en una enorme prisión que se llama España, Europa, la Tierra.

Desmitificación.- Hoy en día, la palabra "mito" se utiliza sobre todo con un significado negativo o dudoso. No tiene el prestigio que tenía en la leyenda dorada de la mitología grecorromana. Hoy se habla del mito del bienestar, del mito de la virilidad, del mito de la eficiencia… En estos casos, mito es sinónimo de montaje, de imagen construida artificialmente y, por lo tanto, falsa, que no responde a la realidad. En cambio, originalmente, el mito era una forma de expresar una verdad. Las figuras del mito eran invenciones poéticas que representaban la realidad universal e intemporal.


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