miércoles, 19 de febrero de 2014

Cuatro breves apuntes políticos

3 apuntes sobre la llamada "Revolución Cubana"


La llamada revolución cubana no es un hecho histórico que se pueda constatar empíricamente porque no ha existido nunca (todavía) una tal cosa. No ha habido sensu stricto revolución en Cuba. El cambalache producido en la isla no fue una convulsión social, sino un simple canje de gobernantes a través del golpe de Estado de una insurrección armada. Batista fue reemplazado en el poder por Castro. Sólo que, para consolidar su hegemonía y perpetuarse en el gobierno, este último se sirvió de la coartada semántica de la "revolución" marxista y de su fetiche ideológico de la “dictadura del proletariado”, identificando ésta con su persona y viceversa. No fue el primero en hacer algo así. Seguía los pasos de Stalin, Mao y tantos otros que se apoderaron del poder, valga la redundancia, y se perpetuaron en él. Es verdad que en la isla caribeña, no vamos a negarlo nosotros, se puso fin a la propiedad privada, abolida como tal -por lo menos oficialmente-, declarándola propiedad del Estado. A eso se llama capitalismo de Estado. Eso es verdad, pero lejos de ser un logro emancipador, el capitalismo de Estado no liberó al trabajador asalariado del trabajo embrutecedor, lo convirtió en un esclavo que debe aceptar resignadamente la explotación y la esclavitud si no quiere ser considerado un traidor a la Revolución.


La llamada “revolución cubana” fue un cambio político bastante superficial que no destruyó las estructuras de opresión, sino que sólo las reforzó poniéndolas al servicio de un nuevo grupo social, de un partido elitista y de su caudillo. No es lo más grave que no haya libertad de opinión, de expresión y de reunión en la isla, que no las hay y es bastante grave, prohibidas como están por parte de un poder dictatorial totalitario; lo más grave es que la revolución cubana es una coartada para que no haya precisamente una verdadera revolución, so pretexto de que ya se ha producido.


Criticamos y denunciamos la llamada "revolución cubana" porque al presentarla demagógicamente como tal, no sólo se contribuye a pervertir la idea de revolución, sino que se logra efectivamente que millones de explotados, en Cuba y en el mundo entero, renuncien a la lucha por la emancipación y el fin de la explotación del hombre por el hombre. Todas las pretendidas revoluciones de esa índole sólo han servido para destruir la aspiración emancipadora en el seno de la clase trabajadora y consolidar el capitalismo, en tanto que sistema económico y político  dominante. La prueba es que el Dólar se ha convertido en la moneda de uso común y corriente, no sólo en los Estados Unidos, donde es de curso oficial, sino también en Rusia, en China… y en la Cuba de Fidel. ¡Qué paradoja!


Y un apunte sobre el Rey de España


El rey de España guiña un ojo a sus enemigos y les dice que él también es republicano. No es un sarcasmo, Su Majestad el Rey lo ha dicho alguna vez: él, si no fuera el Rey, sería republicano. ¡Cómo iba a ser monárquico con un monarca como él, al que conoce mejor que nadie, y que todas las mañanas ve reflejado en el espejo a la hora de afeitarse!






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