jueves, 26 de septiembre de 2013

¿Cuál es el sentido de la vida?



El artista dirá, seguramente, que el arte es lo que da sentido a su vida, pintura o escultura, música o poesía o lo que sea; para el enamorado, será el amor y el erotismo o, simplemente, la persona amada. El obsesionado por el sexo dirá, si se atreve a proclamarlo, que lo que da sentido a su vida es el consumo compulsivo de pornografía; para el economista, será quizá el dinero y la eterna crisis económica; el político dirá que el buen gobierno; y para el hombre religioso, será quizá la búsqueda infructuosa de Dios lo que dé sentido a su vida.

Pero para mí la vida no tiene propósito, sentido ni objetivo alguno porque, sencillamente, no necesita tenerlo, y eso es lo bueno de ella: carece de cualquier sentido. Puede tener cualquiera y, sin embargo, de por sí no no tiene ninguno en absoluto.

El hecho de que pueda adoptar tantas y tan variadas orientaciones es lo que revela que no tiene ninguna en absoluto, y que, si la tuviera, sería relativa, y, por lo tanto, válida sólo para la persona que la tiene, pero no extensible a los demás.

La vida no tiene ningún sentido. Y eso, lejos de ser algo malo, es lo bueno de ella: caminante, no hay camino sino estelas en la mar (fin de la cita de Antonio Machado).

No hay comentarios:

Publicar un comentario